¿Qué concepciones de aprendizaje me perecen congruentes con el enfoque por competencias?
Las concepciones de: Aprendizaje significativo (Ausubel y Novak) y el Socio – constructivismo (Vigotski).
¿Por qué?
Las circunstancias del mundo actual requieren que los jóvenes sean personas reflexivas, capaces de desarrollar opiniones personales, interactuar en contextos plurales, asumir un papel propositivo como miembros de la sociedad, discernir aquello que sea relevante a los objetivos que busquen en el cada vez más amplio universo de información a su disposición y a estar en posibilidades de actualizarse de manera continua. Hoy en día las trayectorias de vida de los jóvenes son complejas y variadas, por lo que es necesario que la educación esté orientada al desarrollo de competencias que les permitan desempeñarse de manera satisfactoria en ámbitos diversos.
El enfoque de competencias considera que los conocimientos por sí mismos no son lo más importante sino el uso que se hace de ellos en situaciones específicas de la vida personal, social y profesional. Un planteamiento de esta naturaleza es sumamente proclive a desarrollarse en el marco de una perspectiva constructivista de la enseñanza, que elimina de las prácticas educativas la memorización no significativa, favorece el aprendizaje significativo basado en la resolución de problemas , que parte de si identificación y la aplicación de las herramientas necesarias para su resolución. Además confiere un papel sumamente autónomo y se nutre fuertemente del trabajo colaborativo.
En el aprendizaje significativo los estudiantes se esfuerzan en conectar el nuevo conocimiento con el conocimiento que ya poseían y con lo que sucede en su entrono actual de aprendizaje, como mencioné, éste tiene lugar en un ambiente de colaboración. Lo anterior permite que el alumno se beneficie de las ideas surgidas a raíz del diálogo con sus compañeros y de las positivas consecuencias afectivas que se obtiene a través del éxito que supone dominar el nuevo conocimiento. Desde esta perspectiva el aprendizaje es un proceso de
contraste, de modificación de esquemas de conocimiento, de equilibrio, de conflicto y de nuevo equilibrio otra vez.
El aprendizaje significativo es un proceso gratificante, no arbitrario, adecuadamente estructurado y racional, que aprovecha la riqueza de la diversidad de nuestros jóvenes y sus diferencias.
En lo que respecta al socio – constructivismo, la naturaleza del acto de aprender es fundamentalmente social y cultural y depende de la capacidad de relación entre el aprendizaje y la vida. Este enfoque plantea un aprendizaje en situación, donde la participación de la persona en el proyecto de aprendizaje colectivo potenciará su capacidad para resolver problemas de conocimiento situados históricamente y lo instalará en un proceso de construcción social del conocimiento.
Esta interconexión de lo cultural con aspectos de la necesidad, la utilidad o su valor estratégico, exige también en el aula significar lo cotidiano, analizarlo, tomándolo como referente para desarrollar procesos inductivos, deductivos o incorporando los recursos de debate, análisis o las referencias a experiencias personales o colectivas próximas a nuestros estudiantes.
Bibliografía:
Reforma Integral de la Educación Media Superior. 2008. La creación de un Sistema Nacional de Bachillerato en un marco de diversidad. Subsecretaría de Educación Media Superior. México.
mmgarduño_medición del aprendizaje.
¿El aprendizaje es algo tan trivial que se puede observar y medir con base a unas simples preguntas a propósito de unos contenidos cualesquiera?
Por supuesto que el aprendizaje no debe ser valorado con base en una simples preguntas sobre los contenidos de la asignatura y/o submódulo. Pensar sobre la evaluación, inmersa y regida por los imperativos administrativos de la institución, constituye una tarea difícil, ya muchas de las acciones “evaluadoras” no implican una reflexión sobre el proceso mismo de aprendizaje, ni sobre la importancia y significación que tiene la evaluación entendida como un proceso paralelo al aprendizaje, sino como un mero instrumento de “verificación” de lo que se supone aprendido o un medio para adjudicar notas o calificaciones.
La evaluación es un elemento fundamental del proceso enseñanza – aprendizaje y debiera contribuir al mejoramiento o elevación de la calidad de la práctica docente y consecuentemente del aprendizaje de los alumnos; o mejor aún orientarse a los procesos de enseñanza.
Ahora pues, considero que la RIEMS exige un cambio de esquemas respecto al proceso de evaluación de los aprendizajes (no centrada en los contenidos, que sea formativa, que valore los procesos de desarrollo de las competencias o habilidades en los alumnos, etc.). El cambio de paradigma incluye:
Eliminar la preocupación por la obtención de calificaciones.
Ubicar la función de la calificación y acreditación (promoción) como parte del proceso de evaluación, no como meta de ella.
Crear instrumentos (los profesores) que incentiven el desarrollo de las capacidades de los alumnos.
Eliminar peso al examen como instrumento legitimador de proceso y resultado del aprendizaje.
Evitar respuestas textuales en los exámenes que favorecen la dogmatización del conocimiento.
Evitar una concepción de aprendizaje como repetición de información; de enseñanza como transmisión de conocimientos; y de evaluación como medición.
Para los docentes la evaluación (vista de esta manera) constituye una labor difícil y compleja porque requiere, entre otras cosas, revisar críticamente nuestra labor docente y confrontar nuestros estereotipos tanto de evaluación, como de nuestra forma de enseñar. Lo anterior nos puede llevar a experimentar descontrol o inseguridad, y resolver estos dilemas será un reto interesante a enfrentar. Nuestro éxito sería entonces concebir la evaluación como un proceso constructivo de aprendizaje.
